La importancia de la hidratación

La importancia de la hidratación

El cuerpo humano está formado por un 70 % a un 80% de agua. Esto hace que el consumo de agua sea necesario para nuestra supervivencia y para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, ya que si no recibimos la cantidad necesaria de agua, nuestro organismo no puede realizar las funciones corporales que nos mantienen con vida.

El aporte de agua puede recibirse de diversas formas y no solamente a través de su forma líquida, sino que también puede obtenerse parte del agua necesaria a través de los alimentos como las frutas y verduras que no solo son ricas en nutrientes sino también en este preciado líquido que podemos considerar la fuente de la vida.

En el caso de no recibir la suficiente hidratación, nuestro cuerpo empieza a advertirnos con algunas señales como la sed, boca seca o un leve dolor de cabeza. Cuando la deshidratación empiece a ser más grave los síntomas serán:

  • Cansancio
  • Problemas al enfocar la vista y la vista se nos nubla
  • Sensación de sueño
  • Mareos
  • Nauseas
  • Diarreas, en especial en el caso de los niños
  • Taquicardia
  • Bajadas de tensión arterial
  • Convulsiones, en casos graves de deshidratación
  • Entrada en coma o pérdida de consciencia en casos extremos

La importancia de la hidratación

Las consecuencias de sufrir una deshidratación no solo son las de padecer los síntomas anteriormente descritos, sino que también cabe destacar que sufrir deshidratación puede conllevar unas graves secuelas para nuestro rendimiento físico y mental.

Uno de los efectos de no disponer de suficientes líquidos en nuestro organismo es que el cuerpo no puede regular la temperatura corporal a través de la sudoración y esta empieza a elevarse de forma descontrolada. Esto afecta principalmente a personas con insuficiencias cardiacas, ya que el exceso de calor puede provocarles un golpe de calor con mayor facilidad.

Nuestro cerebro también sufre los efectos de la deshidratación, por lo que el rendimiento mental desciende, ocasionando no solo los mareos, problemas de visión o la pérdida de consciencia, que es algo que podemos observar con mayor facilidad sino también puede producir un efecto que a simple vista no podemos ver como es la contracción de los tejidos cerebrales, lo que incrementa el volumen ventricular, llegando a producir secuelas en nuestra actividad intelectual. Por ello, cuando la deshidratación es tan grave que afecta al cerebro, hay procesos mentales como la memoria, la capacidad de atención o el aprendizaje que pueden acabar afectados, por lo que su funcionamiento no será el adecuado, en especial cuando dicha deshidratación supere la pérdida de más de un 2 % del agua corporal.

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